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Cuando oí hace ya algunos años del cultivo de Arándanos quedé cautivada: no conocía la planta, no había visto un cultivo, no había probado aún un fruto, no nos llegaban aún las importaciones de congelados ni frescos; pero lo que escuché fue suficiente para lanzarme a la aventura de conquistar ese cultivo y esos mercados nacionales e internacionales.

¡Quién no se emociona con un cultivo que se adapta a las condiciones de clima y suelo de nuestro altiplano, generador de empleo femenino en el momento de la recolección, que no requiere de grandes extensiones de terreno, con todo un mercado por abrir! Un producto que no es sólo otro fruto sino que tiene una cantidad inmensa de beneficios para la salud y qué económicamente es rentable.

Luz Helena Rodríguez, Cultivadora en Chocontá (Cund.) Bogotá, 30 de marzo del 2016